La relación entre Seguridad Omega y Solventio empezó con una aplicación pequeña para explorar una nueva forma de vender. Esa iniciativa comercial no prosperó. Lo que sí continuó fue la relación de trabajo: después llegaron una plataforma de bienestar, un sistema documental, un portal de comunicación interna y proyectos de inteligencia artificial.
Esta historia muestra cómo una empresa puede incorporar tecnología por etapas. Cada proyecto permitió conocer mejor la operación, probar una solución y descubrir dónde tenía sentido seguir construyendo.
El primer proyecto no tuvo el desenlace esperado
La idea inicial era conectar vendedores independientes con los servicios de la empresa. Las personas podrían registrarse, ofrecer esos servicios y recibir comisiones por las ventas que generaran. Construimos una aplicación para apoyar ese modelo.
El negocio no funcionó como se esperaba y la división que lo impulsaba terminó cerrándose. Ese resultado forma parte de la historia: una aplicación puede materializar una idea sin asegurar que el modelo comercial vaya a prosperar.
Sin embargo, Omega valoró el trabajo realizado y la forma de acompañar el proceso. Aquel encargo puntual abrió una relación que se extendió a otros frentes de la compañía. La siguiente oportunidad estuvo en una necesidad cotidiana de sus colaboradores.
Bioxfera: que agendar bienestar no dependiera de una conversación por WhatsApp
Bioxfera reúne servicios de bienestar para los colaboradores y sus familias. Para una empresa con miles de trabajadores, atender solicitudes de masajes, terapia y acompañamiento psicológico puede convertirse en una carga considerable cuando cada registro pasa por una persona.
La coordinación se apoyaba en conversaciones de WhatsApp. Había que recibir solicitudes, revisar espacios y ayudar a organizar las citas. Construimos una plataforma en la que las personas podían identificarse con los datos definidos por la compañía, consultar los espacios disponibles y solicitar o agendar su atención.
El cambio trasladó parte de ese registro al propio usuario y dio al proceso un lugar de consulta. El objetivo era liberar a la persona encargada de tener que mediar en cada solicitud, conservando la organización de los servicios y sus disponibilidades.
Un sistema de gestión que pudiera recorrerse y mantenerse
El siguiente proyecto abordó los documentos de la organización: procedimientos, instructivos y manuales asociados a su sistema de gestión. Tenerlos guardados no resolvía por sí solo cómo encontrarlos, relacionarlos o reconocer qué versión correspondía utilizar.
Desarrollamos una plataforma para organizar ese sistema documental. Incorporó versiones, roles, aprobaciones y autorizaciones para los cambios. Así, actualizar un documento pasó a formar parte de un recorrido definido, con responsabilidades y trazabilidad.
También construimos la consulta de manuales por cargo. Una persona que ingresaba a la compañía podía encontrar los documentos relacionados con su función y recorrer los pasos que necesitaba conocer. La organización documental empezó a servir tanto al control de cambios como al aprendizaje del trabajo.
Construir alrededor de los sistemas que ya funcionaban
Desde las primeras aplicaciones utilizamos herramientas no code, una opción que interesaba al equipo de Omega. Según la experiencia de Solventio, ese enfoque permitió desarrollar estas soluciones con menor costo y en menos tiempo que las alternativas de desarrollo tradicional que la empresa venía considerando.
La decisión técnica estuvo acompañada de otra decisión de alcance: conservar los sistemas centrales y construir alrededor de ellos. Las nuevas aplicaciones debían integrarse a la operación existente. Conocer esas conexiones en los primeros proyectos ayudó a abordar necesidades posteriores con más contexto.
De una cotización por usuario a un portal propio de comunicación
Omega estaba evaluando una aplicación de comunicación interna cuyo precio por usuario representaba un costo anual elevado para su escala. Trabajamos una alternativa a la medida de sus necesidades.
El portal reunió información de contacto por WhatsApp, comunicaciones para todos los trabajadores y notificaciones individuales. También incorporó solicitudes internas, como retiro de cesantías y auxilios educativos, junto con noticias, eventos y avisos de nuevas publicaciones.
La comunicación dejó de ser una función aislada: compartió espacio con trámites y contenidos que los empleados necesitaban consultar. La aplicación se construyó con no code y, de acuerdo con el relato de Solventio, su entrega fue más rápida que las opciones tradicionales contempladas para ese proyecto.
Al compartir esta experiencia, Solventio reporta más de 3.000 usuarios activos en el portal. Es una cifra de uso comunicada por el responsable de implementación; no contamos aquí con una ventana de actividad ni una auditoría analítica que permita interpretarla como usuarios activos diarios o mensuales.
La confianza abrió espacio para trabajar con IA
La relación continuó con acompañamiento en inteligencia artificial, conferencias y apoyo al área legal. En ese frente, documentamos criterios y construimos un asistente para preparar borradores de respuestas contractuales que la persona responsable revisa y completa.
Ese proyecto tiene su propia historia: cómo organizamos el criterio legal para apoyar la preparación de borradores. Aquí representa una nueva etapa de la relación, después de que la compañía hubiera trabajado con Solventio en varias aplicaciones.
El valor de avanzar una solución a la vez
La alianza sigue activa y hay otros proyectos en proceso, según el relato de Solventio. Cada etapa ha aportado conocimiento sobre las personas, los sistemas y las necesidades de la empresa.
El aprendizaje ha sido comenzar con un alcance concreto, probarlo, escuchar al equipo y decidir el siguiente paso a partir de lo aprendido. La confianza se construyó trabajando juntos, también cuando una idea inicial no tuvo el resultado comercial esperado.
Ese es el papel que buscamos como aliado tecnológico: estar disponibles para entender un problema, conversar sobre opciones y construir con la empresa a lo largo del tiempo.
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